Micrófonos que sufren

“En el cine sonoro, el sonido es más del 50 por ciento del éxito de una película”, afirmó José Romay, quien colabora con la Fonoteca Nacional del Conaculta presentando el ciclo “Detrás de la pizarra. La importancia del sonido en el cine”, cuya segunda sesión, a realizarse este lunes 11 de junio a las 19:00 horas, lleva por título “Los micrófonos también sufren”.

Romay abordará el tema de la importancia de los micrófonos y su uso en los primeros años del cine sonoro en México, con la escucha y la visualización de escenas de películas de la época, además realizará doblajes en vivo de películas.

“El título de esta sesión alude a los obstáculos que tiene un ingeniero de sonido a la hora de filmar. En compañía de Axel Muñoz, sonidista de cintas como Somos lo que hay y director del corto Un río, mostraré los micrófonos para los diferentes espacios y ambientes, direccionales, unidireccionales, bilaterales, etcétera, pero sobre todo, vamos a invitar a público y expertos para hacer un poco de doblaje en algunas de las escenas de la película Santa (1932), de Antonio Moreno”, comentó Romay.

En la sesión de escucha también se analizarán las películas El automóvil gris (1915), de Enrique Rosas, y Sobre las olas (1932), de Miguel Zacarías. La primera destaca por haber sido reeditada y sonorizada con el equipo de Joselito Rodríguez en 1934, y la segunda, por haber sido doblada.

Romay explicó que “la importancia de El automóvil gris radica en que, pese a ser una de las películas de cine mudo más celebres (además de ser de las primeras en la historia del séptimo arte nacional), se hizo doblaje, contiene sonidos ambientales como el de las puertas de automóviles, pasos de personas, música y demás. El 1934, de ser una serie de 12 capítulos, es regrabada en una sola cinta, aunque en el proceso de edición se perdieron varias partes originales de la serie.

“Además vamos a analizar la importancia del micrófono como apoyo en la actoralidad, no solamente para la frescura del actor sino como herramienta que subraya el sentimiento primario que aflora en el intérprete”, señaló quien tuvo bajo su responsabilidad la entrega del Ariel a Mejor Sonido en el 2006.

Romay incursionó como actor de cine a la edad de ocho años en la película Café de chinos, realizando el papel de una niña. Su padre lo llevaba a todos los rodajes y prácticamente creció en los principales estudios de la época como Churubusco, Tepeyac, San Ángel y Azteca.

En 1955 obtuvo el premio Ariel a la Mejor Actuación Infantil por su participación en la cinta Después de la tormenta. Entre las películas en las que participó se encuentran Píntame angelitos blancos, Pepito el as del volante y Dos diablitos en apuros.

El ciclo “Detrás de la pizarra. La importancia del sonido en el cine”, en su segunda sesión, “Los micrófonos también sufren”, se llevará a cabo el lunes 11 de junio a las 19:00 horas en la Fonoteca Nacional, que se ubica en Francisco Sosa 383, Col. Barrio de Santa Catarina, en Coyoacán (a dos cuadras de la estación del Metro Viveros). Informes a los teléfonos 4155 1007 y 4155 1010, en el sitio www.fonotecanacional.gob.mx o al correo informesfonoteca@conaculta.gob.mx.

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