Descubre “La conspiración del silencio”

1422002741031 La conspiración del silencio, filme alemán de 2014, dirigido por Giulio Ricciarelli, parecía contar con una fórmula para el éxito: intriga, suspenso, encubrimiento y un complot a gran escala para “olvidar” los campos de concentración nazis. Sin embargo, ninguno de estos elementos logra rescatar esta cinta, que decae conforme avanza hacia una especie de drama telenovelero, o en el mejor de los casos, en una puesta en escena digna para la TV.

Actuaciones grises, soluciones facilonas, personajes acartonados y un ritmo soso dan al traste con una película que lucía a todas luces interesante, ya que el hilo de trama va encausado a develar los secretos de la Alemania nazi, tras 15 años de haber concluido la Segunda Guerra Mundial. Así, un joven abogado, Johann Radmann (Alexander Fehling), y un periodista, Thomas Gnielka (André Szymanski), deberán combatir la burocracia teutona y un poder oculto para no llevar a juicio a verdugos de los campos de exterminio, aún libres entre la sociedad de aquella nación, a finales de los cincuenta.

Basada en la vida de Fritz Bauer, fiscal de la ciudad de Frankfurt, la historia trata de armarse en torno a la brecha generacional, entre los alemanes que callaron los crímenes de guerra propiciados por su ejército y la juventud post-nazi, que creció arrepentida ante el mundo debido a las atrocidades cometidas por el régimen de Adolf Hitler.

El producto pudo haber concluído mejor, sin embargo, existe una falta de tensión, no hay contacto con el público, en gran medida, a que el protagonista, Johann Radmann, es un personaje sin matices, yendo siempre adelante en la búsqueda de la verdad, como una especie de caballero blanco, heroico y, a veces, hasta ingenuo.

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