Disney en los tiempos de Mickey y Donald… Trump

donald-trump-disney-fox1 Luego de que las autoridades de los Estados Unidos aprobaran la venta de Fox a Disney, surgieron de inmediato críticas en contra de dicha operación, máxime que la compañía del ratón Mickey ha contado con las preferencias del gobierno de Donald Trump en la consolidación de un castillo monopólico, preocupante para la generación de contenidos alternativos.

Además, se ha cuestionado qué va a hacer Disney con tantas licencias como las de Fox, que no sólo incluyen las de Marvel, llámense X-Men, Deadpool o Fantastic Four, también, Depredador, Alien, Avatar o El Planeta de los Simios. El señalamiento estriba en su falta de capacidad para atender a la vez dos grandes franquicias, como las de Avengers y Star Wars, situación demostrada a principios de año, cuando quedó de manifiesto la preferencia por los héroes de Marvel, cuyo filme, Infinity War contó con la que quizá fue la más impresionante campaña de publicidad global de todos los tiempos. Mientras que el spinoff, Solo, del Universo de la Guerra de las Galaxias, no tuvo semejante impacto, fracasando en taquilla.

Del mismo modo, a Disney se le ha desacreditado por su falta de auto-crítica, caso concreto, Ant-Man and the Wasp, su más reciente película basada en los personajes de la Casa de las Ideas, que pasó sin pena ni gloria por los cines del mundo, situación que la poderosa empresa de entretenimiento y sus aliados en medios de comunicación optaron por silenciar.

Los millones de fans de Star Wars se sienten decepcionados por Solo, angustiados también por el Episodio IX, a estrenarse el próximo año, amén de que continúan las quejas contra el Episodio VIII: Los últimos Jedi, acusada de abandonar el canon de la trilogía original, amenazando la existencia de los míticos paladines de la Fuerza, creados por George Lucas. De hecho, Disney ya anunció que la filmación de los spinoffs sobre Boba Fett y Obi Wan están detenidos, al igual que la trilogía que pretendía realizar Rian Johnson, director de la octava entrega.

Y ni qué decir de Indiana Jones, licencia cedida en paquete cuando Disney compró Lucasfilm, cuyo quinto episodio, a pesar de que pronto iniciará su rodaje, luce muy atrasado si tomamos en cuenta la avanzada edad del actor central, Harrison Ford, quien volverá a encarnar al arqueólogo, dirigido una vez más por Steven Spielberg. ¿Es en serio que veremos a Ford, ya pegándole a los ochenta años, como héroe de acción? ¿No es acaso una burla para el público?

Mientras tanto, aunque Disney ya se relamía los bigotes para hacerse de Los Simpson, todo apunta a que la familia amarilla se quedará en lo que resta de Fox, es decir, los canales de TV de cable y su sistema de noticias, los cuales no entraron en el botín, a diferencia de las licencias cinematográficas y Fox Sports, éste último destinado a desaparecer, cuyos contenidos se integrarán a ESPN, canal propiedad de Disney.

Además, ¿de verdad Matt Groening, el creador y productor de Los Simpson, contestario al sistema, hubiera permitido que una empresa del status quo metiera la mano en Springfield? Incluso, ¿cederá Ridley Scott un poquito del control que tiene sobre la saga de Alien? Con su recio carácter difícilmente accederá a presentar un alienígena más amable para el público, si de por sí la última entrega, Covenant, obtuvo críticas mezcladas, lo cual más bien provocaría el retorno al oscuro tono de la primera entrega.

Así las cosas, quienes sí deben estar locos de contentos son los fans de Marvel, ya que luego de la conclusión de Avengers el próximo año, Disney tiene ahora para echar la casa por la ventana y despedir con gloria a Robert Downey Jr., Chris Evans y Chris Hemsworth de sus roles como Iron Man, Capitán América y Thor, respectivamente. Sus relevos ya están listos, y no necesariamente para dar continuidad a los mismos caracteres, ya que con la llegada de Capitana Marvel, Black Phanter y Spider-Man (en sociedad con Sony, que también anda a dos pasos de la quiebra), un nuevo roster podría conformarse, aunado a los Cuatro Fantásticos y el irreverente Deadpool, en ¿por qué no?, Avengers vs. X-Men, además que entre estas licencias hay tremendos villanos, aun más poderosos que Thanos, como el mismísimo Doctor Doom o Galactus.

Será entonces una década orgásmica para los freaks comiqueros del mundo, y tal vez, una época triste para quienes creyeron en la Fuerza o en la ciencia ficción proveniente de Alien y Depredador. Ojalá y los contrapesos comiencen a alinearse en aras de una mejor competencia.

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