Subcontratación, salida para las empresas

empleoDe acuerdo con datos de la Confederación Internacional de Agencias Privadas de Empleo (CIETT), las empresas de subcontratación lograrán, en un plazo de 5 años, crear más de 280 millones de empleos en todo el mundo, así como apoyar a 75 millones de jóvenes a ingresar al mercado laboral.

Sin embargo, más allá de que la subcontratación se ha convertido en una práctica exitosa de generación de empleo, existe un desconocimiento sobre el concepto que conlleva este esquema de empleo, incluso como política y estrategia de creación de fuentes de trabajo y reducción de costos para las empresas.

Jaime Flores Sandoval, especialista en Administración Integral de Capital Humano y director general de Cadem Consultores, consideró que hablar de outsourcing, tercerización y trabajo en régimen de subcontratación remite a tres términos que indebidamente se emplean de manera indistinta, puesto que tienen características que los diferencian de manera radical.

Sin embargo, es importante reconocer que -en primera instancia- solo el último concepto es el que existe en la ley.

En la subcontratación, un patrón o contratista, con sus trabajadores, presta servicios especializados a sus clientes o contratantes, quienes no guardan relación laboral con los trabajadores. Esta relación puede generar beneficios adicionales no sustitutivos para los trabajadores, mayor productividad y menos rotación. En México, se fundamenta y confirma validez en los artículos 15-A, 15-B, 15-C y 15-D de la Ley Federal del Trabajo (LFT).

De acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano, en América Latina, la subcontratación es una práctica cada vez más solicitada.

Países como Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México se están posicionando como mercados exitosos para la subcontratación. Sólo en 2017, esta práctica creció 5.5% a nivel latinoamericano y México se ubica en el segundo lugar de la región, superado sólo por Brasil.

Cabe destacar que la subcontratación se ha extendido a lo largo del mundo, donde ha beneficiado tanto a países subdesarrollo como a los emergentes. Un caso de éxito se describe en China, donde la aplicación de este esquema ha permitido a aquel país -desde el punto de vista del mercado- competir con países caros, y -desde la perspectiva del empleo- economizar costes directos, pero también, apoyar la cuestión de talento y especialización, es decir, apoyar la existencia de profesionales competentes para los puestos que exigen mayor cualificación.

En México, mucho se ha debatido sobre esta figura, aun cuando el país se ubica en el segundo lugar de la región en la implementación de este esquema, con un crecimiento de 10 por ciento.

Al respecto, cifras del Centro de Análisis Multidisciplinario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) destacan que el 23% de quienes prestan servicios educativos laboran mediante subcontratación; en la industria, el porcentaje es del 18%, y en la agricultura, del 27%. En la última década, el crecimiento de la subcontratación es del 60%, sobre todo en el sector de los servicios.

Raúl Beyruti Sánchez, presidente de GINgroup, firma de administración integral de capital humano, comentó que a nivel mundial, el ámbito laboral continúa experimentando distintos sucesos, por ejemplo, el incremento de desempleo, desigualdad entre hombres y mujeres, falta de oportunidades para los jóvenes, entre otras cosas.

“Sin embargo, consolidar esquemas como el de la subcontratación, la cual es una práctica internacional y legal, ha permitido aumentar las fuentes de trabajos de calidad, pero no sólo eso, no se trata únicamente de que estas empresas apoyen a la contratación, sino que aporten recursos e innovación para la capacitación y formación de los colaboradores para su crecimiento personal”, expuso.

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