Los invitados cumplieron; comenzó la fiesta llamada liguilla.

Por: Rodrigo Galindo.
Arrancaron los encuentros de cuartos de final del fútbol mexicano, y vaya que cumplieron con las expectativas. El clásico regiomontano tuvo como principal arma, la afición que alberga el inmueble del Tecnológico y por supuesto, al delantero de rayados, Humberto “Chupete” Suazo, quien en más de una ocasión amenazó con clavar la de gajos en el arco rival.

El partido se definió cuando “Chelito” Delgado desbordó por la banda y mandó un balón que cruzó el área para que el dorsal “26” la impactara fuerte y abajo, difícil de atajar por Enrique Palos. Con esto Monterrey se adelanta y da la campanada, puesto que se clasificó como noveno de la tabla general, sin olvidar que también accedió gracias al descenso de Querétaro.

En la otra llave, los Pumas no supieron aprovechar la localía y cayeron ante unas Águilas del América que fueron superiores en algunas partes del encuentro. Como cualquier duelo entre estas dos escuadras, la afición y los ánimos estaban a todo lo que daba, minutos con jugadas de ida y vuelta y la gente metida con el silbante, fueron parte del «clásico» capitalino.

Te puede interesar:   Súper Turismos dan un buen espectáculo en el AHR

 Al igual que en el norte, todo lo definió un gol. Paul Aguilar tocó largo para la corrida de Christian “Chucho” Benítez, quien la bajó como pocos y se la puso a Raúl Jiménez para que éste de palomita, sacudiera la red felina que lo único que pudo hacer fue gozar de tremenda jugada hecha por los rivales, un gol que vale mucho no sólo por la belleza de la jugada, sino porque ahora Pumas tendrá que buscar dos tantos y no recibir ni uno para poder avanzar.

 En la Comarca Lagunera, Santos no pudo terminar las jugadas que elaboraba y dejó ir vivo al Zorro, quien buscará seguir con su papel de caballo negro en la temporada y dejar afuera a los dirigidos por Pedro Caixinha, la vuelta en el Jalisco sin duda sacará chispas, ojalá que los Guerreros no se arrepientan de lo ocurrido ayer, ya lo dice el refrán, “el que perdona pierde”.

Te puede interesar:   Cierre espectacular y lleno de adrenalina en la Endurance 24

 En el último de todos los duelos, Cruz Azul goleó a Morelia, en el que fue el partido con más goles que cualquier otro. En la primera de la noche, Héctor Mancilla adelantó a los michoacanos con un remate de cabeza, veinte minutos más tarde, Mariano Pavone, sumó su cuarto gol en dos partidos y emparejó los cartones para la Máquina. En la segunda parte, Teófilo Gutiérrez se quitó la marca de Federico Vilar y el marcador ya decía 2-1, al 58’ ya indicada un 3-1 gracias a Christian “Chaco” Giménez, el que es quizá, el alma del equipo.

 El mismo “10” casi mete un gol de antología pero todo quedó en una raspada de pintura, si lo mete, apagaban las luces del estadio y todos se iban, aunque literalmente eso pasó, puesto que hubo un apagón momentáneo y el partido se paró unos minutos; cosas que pasan en el Super Bowl y la liguilla mexicana.

Te puede interesar:   Honda sale tablas del Gran Premio Británico

 Pero eso no era todo, Pavone hizo uno más y los visitantes ya tenían la canasta llena, podría asegurarles que no esperaban irse con tanto que repartir. Al final, Carlos Ochoa rescataba un valioso gol que de cierta forma los deja con vida para el partido decisivo. Cruz Azul 4-2 Morelia.

Nada está definido, aún quedan 90 minutos y todos los marcadores pueden revertirse, es fútbol. Disfruten la liguilla y reciban una felicitación para todas sus madres, queridos lectores, sin ellas ahora mismo no estaríamos en este mundo.

 ¡Que viva el fútbol y que ruede la de gajos!

También te podría gustar...