Rockea con Meryl Streep

ricki2 Tres icónicos personajes de Hollywood unen sus fuerzas artísticas en «Ricky and the flash», una comedia romántica y musical, protagonizada por la multi-ganadora del Óscar, Meryl Streep, bajo la dirección del legendario, Jonathan Demme, reconocido por «El silencio de los inocentes», y el guión de Diablo Cody, afamada por el éxito de «Juno». A pesar de semejante talento reunido en pantalla, el filme es pobre, sin ritmo y sin un puerto adonde llegar, en ésta, la típica historia de redención y perdón.

Así, Streep interpreta a una rockera pasada de moda, que vive de sus recuerdos, echando sus gorgoritos en un bar perdido en los Estados Unidos. Intempestivamente, es requerida por su ex esposo, «Pete» (Kevin Kline), para que vaya en auxilio de su hija, «Julie» (Mamie Gummer), tras su repentino divorcio. Entonces, «Ricky» (Streep) tomará una decisión que pondrá de cabeza la vida de su vástago, así como la de sus otros dos hijos.

Te puede interesar:   Disney en concierto llega por primera vez a México

Tristemente, la trama del filme se corta de vez en vez, cada que la Streep hace gala de su entonada voz, aunque lo hace de manera exagerada a lo largo de la cinta, una y otra vez, interpretando temas completos y covers sin sentido, acompañada de su pareja ficticia y guitarrista, «Greg», encarnado por el músico, Rick Springfield, el mismo que tuvo éxito en los ochenta con la canción, «Jesse’s girl».

Con una tanda de lecciones sobre la maternidad y la individualidad, transcurre el filme de Demme, quien salvo a Streep, saca poco jugo de sus histriones, convirtiendo a Kline en un mero comparsa, acartonado y demasiado rígido. Destaca la Gummer, pero por su paupérrima actuación, dándole vida a la depresiva hija de «Ricky», la cual luce demasiado distinta a su supuesta madre, que parece haberle robado toda, pero toda, la belleza y el talento. Así las cosas, con Meryl opacando a cualquiera de sus compañeros de escena, resuena hasta el último momento canción tras canción, tornando a «Ricky and the flash» en un auténtico desperdicio artístico.

También te podría gustar...