Tarantino vuelve con “Los 8 más odiados”

Por Arturo Brum

hateful-eight-banner-what Dos caza recompensas, una asesina, el nuevo Sherrif del pueblo, un verdugo, un rudo vaquero, un general retirado y un mexicano, son ocho personas que se dirigen, cada uno por motivos distintos, hacia Red Rock, Wyoming, pero el clima provoca que tengan que esperar en una posada en medio del camino. Sin embargo, alguien no es quien dice ser y el misterio se resolverá con unos cuantos asesinatos.

Esa es la trama de la cinta Los 8 más odiados (The Hateful Eight), la octava película del director Quentin Tarantino, quien ha dicho que sólo le faltan dos películas más por filmar. Y con este nuevo trabajo queda claro algo, una verdad de Perogrullo: Tarantino tiene un sello inconfundible (y no solamente es porque en casi todas su cintas actúe Samuel L. Jackson), diálogos largos y bien estructurados, personajes fuertes y sarcásticos, violentas escenas con mucha sangre, por mencionar algunas características. Sin embargo, algo falla en esta cinta y es la larga y tediosa forma de presentarnos a los personajes.

El Mayor Marquis Warren (Jackson), un caza recompensas afroamericano veterano de la guerra civil estadounidense (el contexto de la cinta es cuando dicho conflicto apenas concluía), se ve obligado a pedir, por una tormenta de nieve, ayuda a una diligencia en la que se encuentra otro caza recompensas, John Ruth (Kurt Russell), quien lleva a la asesina Daisy Domergue (la mejor actuación de Jennifer Jason Leigh) a las autoridades para ser ahorcada, así los tres viajan juntos hacia Red Rock. Pero en el camino se encuentran con otro viajero necesitado de ayuda, Chris Mannix (Walton Goggins), quien asegura ser el nuevo Sheriff del pueblo ya mencionado.

Por necesidad deberán pasar algunos días en el mercería de Minnie, quien no se encuentra en su negocio, el encargado es un mexicano llamado Bob (Demián Bichir), quien ya atendía a tres huéspedes más: Oswaldo Mobray (Tim Roth), que trabaja como verdugo; Joe Gage (Michael Madsen), un tipo rudo que se dirige a visitar a su madre y el anciano General Sandy Smithers (Bruce Dern) famoso por aniquilar a muchos solados negros.

De esa forma, hasta que la tormenta pase los ocho tendrán que convivir en una pequeña cabaña, lugar donde se desarrolla casi toda la película, punto nuevo para Tarantino que utiliza un escenario como si fuera una obra de teatro y revela todo el misterio en una sola locación.

No obstante, destacan las imágenes y la estética de las escenas y locaciones en exteriores, con una tormenta de nieve que le da un toque de asilamiento a la cabaña: no hay otro lugar a donde ir y los ocho deben convivir en un solo lugar. Asimismo, la música que compuso Ennio Morricone para la película provoca misterio, intriga, desconfianza, es decir, es acordé a lo que sienten los 8 más odiados.
Otro punto para Tarantino es que la cinta la filmó en 65 mm para ser proyectada en 70 mm.

Con actuaciones bien logradas, inclusio destacaría (aclaro no por ser mexicano) el acento y el personaje que crea Demián Bichir, puede llegar a ser una película tediosa que dura mucho sin que pase nada, cosa contraria a lo que Quentin nos tiene acostumbrados, pero cuando llega el momento en un pequeña cabaña nos enteramos porque son los ocho más odiados.

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