Avanza en «Un viaje por la paz»

119064_800x533 Nick Hamm dirige una compleja cinta, Un viaje por la paz, en torno al final de la guerra civil en Irlanda del Norte, desenlace que depende de que los dos líderes se pongan de acuerdo para pacificar la región. El problema es que ambos se odian a muerte, debido a sus recalcitrantes ideas opuestas. Orquestado por el gobierno de la Gran Bretaña, estos jerarcas, Ian Paisley (Timothy Spall) y Martin McGuinness (Colm Meaney), deberán viajar en auto hasta el aeropuerto de Edimburgo, sin más compañía que el chofer, el joven Jack (Freddie Highmore), o por lo menos, eso es lo que suponen.

Sin embargo, detrás del viaje, siempre vigilante, está el Primer Ministro británico, Tony Blair, maravillosamente interpretado por Toby Stephens, y su hombre de confianza, Harry Patterson, también, encarnado de manera magistral por el ya fallecido John Hurt.

Te puede interesar:   Ambulante anuncia los premios que otorgó en el FICM

Así, entre amargos recuerdos y la crudeza de la guerra, Paisley y McGuinness, poco a poco entablarán comunicación, para, dentro de ese pequeño vehículo, tratar de cambiar una historia sangrienta.

El problema de la cinta es que no logra contextualizar bien la raíz del conflicto, ni los momentos álgidos como el famoso, Bloody Sunday, en el que perecieron varios civiles, dejando a la libre interpretación del espectador quién era más culpable, si el gobierno en turno o los rebeldes irlandeses.

Evidentemente, sobresalen las actuaciones de los personajes centrales, sobre todo Spall, quien logra pasar de un duro líder de estado a un cínico patriota, sin mayores aspavientos.

Te puede interesar:   Feliz cumpleaños Lili Reinhart

Como reza al principio un mensaje del filme, se trata de «lo que pudo haber pasado» durante el trayecto, lo importante es que este encuentro, derivó en el fin del conflicto.

También te podría gustar...