«Guardianes», desde Rusia con amor a la Serie B

173832 Desde su fundación, Rusia se ha preciado de ser una potencia, un pueblo aguerrido y sofisticado, donde la cultura, la política y el deporte han florecido a través de las eras. El cine no podía ser la excepción, gracias a genios de la talla de Sergei M. Eisenstein, Konstantin Lopushanskiy o Andrei Tarkovsky. Así, guardando toda proporción, de algún modo, una cinta, titulada Guardianes, llega hoy a las salas de nuestro país, para recordarnos que nadie es perfecto.

Al ver este filme, dirigido por Sarik Andreasyan, sobre un grupo de súper-héroes, el público podrá cuestionar si acaso, la Madre Rusia, ya no tiene ideas propias. Con tan extensa cultura y semejantes tradiciones, que han enriquecido al orbe, la industria de este cine se quiso poner a competir contra los productos hollywoodenses de Marvel y DC Comics, ofreciendo un repertorio de clichés, algunos tan descarados, que pasan del homenaje a la copia barata, ¿o no Bane?

Por sí misma, Guardianes es una rareza, quizá sea su mayor virtud, pero fuera de eso, es un producto mal planeado, pésimamente ejecutado, de risa involuntaria. Se nota a leguas que sí hubo intención de invertir en dicho filme, el problema es que los técnicos no lograron alcanzar una nota alta en materias como efectos especiales, sonido o edición, de hecho, se ven carencias, de las cuales, las cintas de El Santo, se sentirían abochornadas.

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No vayamos más lejos, prácticamente, este cuarteto de paladines, producto de la Guerra Fría, es un símil de los Cuatro Fantásticos, que alguna vez fuera el título más exitoso de la editorial Marvel. Así, hombres de roca, mujeres invisibles, doctores pulpo, hacen su aparición como si nada, deambulando sin ton ni son, aunque eso sí, los héroes y las heroínas son guapísimos, y los malos, feos con F mayúscula.

Si bien, Guardianes fue un éxito en su país, fuera de éste, no es más que una de esas joyitas Serie B (como la primera entrega de Fantastic Four, Oley Sassone, 1994; 3 dev adam, producción hindú en la que pelean Capitán América, Spider-Man y El Santo o Süpermen Dönüyor, sobre Superman versión turca, 1979), que a algún productor de aquella potencia se le ocurrió hacer. Nada más faltó que el mandatario de esa nación, Vladimir Putin, hubiera aparecido en pantalla cual Nick Fury de Los Vengadores.

Definitivamente, menores de edad, por abajo de los 10 años, disfrutarán al máximo esta cinta, a los adultos, les traerá recuerdos, de cuando niños, vieron todas aquellas películas de Serie B, tan mal elaboradas que hoy da pena reconocer que alguna vez fueron fans.

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Cual filme marvelita tiene una escena post-créditos. Por cierto, sólo hay versiones dobladas al español.

Maravilloso marketing, un diez total, ya que nos convenció de que Guardianes era algo de otro mundo.

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