Liberan “Cincuenta Sombras”

Por Arturo Brum Zarco

20171106_11_26_sombras La tercera y última entrega de la saga de Cincuenta Sombras, la película Cincuenta Sombras Liberadas sigue los pasos de sus antecesoras, una historia que intenta mostrarnos personajes complejos y escenas eróticas, pero el resultado es todo lo contrario.

Cincuentas Sombras tenía como objetivo ser lo contrario a los libros, es decir, en lo que se refiere a lo erótico y sexual, las cintas siempre tocaron estos temas “con guantes de seda”, como con temor de poder insultar a alguien; y no es que lo libros sean el ejemplo perfecto de literatura erótica, pero por lo menos no usaron guantes.

Dirigida por James Foley, la tercera y última película de la saga, Cincuenta sombras liberadas, es una película donde el erotismo queda en un tercer plano, para mostrarnos las vicisitudes de un matrimonio como cualquier otro.

Y ese siempre fue el problema con todas las cintas, esa falta de capacidad para llevarnos a un mundo erótico, de sumisión y masoquismo. Parecía que a los directores y productores les daba temor tocar esos temas y nos mostraban escenas que más que sensualidad daban un poco de pena.

A pesar de eso, tanto Cincuenta sombras de Gray como Cincuenta Sombras más Oscuras fueron un éxito en taquilla, por eso no será sorpresa que esta nueva entrega también lo sea.

La trilogía por si sola cae en una contradicción, ya que sus personajes principales parecen una mala copia de lo que deberían ser; la chica sumisa parece distraída, el millonario con gusto al masoquismo, parece tener miedo. Nunca hubo una química entre los actores y sus personajes, ¿por qué?, esa es la pregunta, ya que tenían todas las piezas para realizar una cinta erótica buena (a pesar de la poca calidad literaria de los libros en los que se basa, la trilogía de la escritora británica E. L. James).

En Cincuenta Sombras Liberadas, seguimos los pasos de Anastasia Steele (Dakota Johnson) y Christian Grey (Jamie Dornan), quienes después de unos banales dilemas morales (que vimos en las anteriores cintas) se casan, y suceden varios problemas que ponen en peligro su matrimonio.

Sin embargo, seguimos viendo las mismas escenas vacías y sin pasión de sexo, actuaciones poco creíbles (punto aparte tiene Dakota, quien realiza en esta cinta la mejor actuación como Anastasia). Al final, llega a ser una historia de un matrimonio más, una telenovela cualquiera, pero con una dirección de arte y fotografía digna de una película de ligas mayores.

La cinta tiene muy bien identificado a su público objetivo, tienen fieles seguidores que los acompañaron ciegamente, sin importar que el riesgo, el erotismo y la originalidad no fueran parte importante de las cintas.
Finaliza una saga que tuvo un gran éxito y presupuesto pero nada de pasión.

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