“Lady Bird”, refrescante comedia de adolescentes

Por Arturo Brum Zarco
@arturobrum

5a2df6dfa3b474b1028b4f8a-750-375 Lady Bird, nominada a cinco Oscares incluyendo mejor película, dirección y actriz principal, es una cinta dirigida y escrita por Greta Gerwing y protagonizada por Saoirse Ronan. La película cuenta, de una forma refrescante y sincera, la historia de una adolescente y su paso hacia la madurez.

El nombre que le pusieron sus padres es Christine, pero ella no lo acepta; en su mentalidad de adolescente no quiere que nada delimite su ser, por eso exige que le llamen Lady Bird. Ella es una chica de 17 años, vive en Sacramento, estudia en una escuela católica y su sueño es ir a una Universidad de New York. Lady Bird es la clásica chica adolescente donde el mundo gira a su alrededor.

Pero la cinta, dirigida por Greta Gerwing, aunque en apariencia parece la clásica cinta de adolescentes que aprenden a madurar, es todo lo contrario. Sus sutilezas, los diálogos sinceros e irónicos y la personalidad de Lady Bird, su familia y su amiga, hacen del filme una propuesta, sin bien no novedosa, sí refrescante.

Juega con el paso del tiempo, y cómo cada decisión que tomamos afecta nuestra vida; y más en la adolescencia cuando lo pasional supera a la racionalidad. Así es Lady Bird una chica totalmente pasional.

Lady Bird (una actuación magnifica de Saoirse Ronan, ojo con esta actriz que promete convertirse en una gran estrella), no le gusta su vida en Sacramento, odia su pueblo, su casa, su mundo, a su madre; quiere más riesgos, quieres más provocación. Su familia pasa una crisis económica. Su madre, Marion (Laurie Metcalf), es enferma y tiene que cubrir dos turnos, ya que el padre, Larry (Tracy Letts) fue despido de su empresa.

Lady tiene un hermano adoptado, es un licenciado en matemáticas que no consigue trabajo. Con ellos vive la novia de su hermano, una chica extravagante y vegana que no tiene buena relación con la protagonista adolescente.

Su mejor amiga es una chica callada y tímida, tiene sobrepeso y eso le provoca desconfianza. Lady Bird como buena adolescente es enamoradiza y vemos que en su último año de escuela se enamora de dos jóvenes estudiantes.

Ambientada en 2002, Lady Bird es directa, irónica, fuerte y sus sueños parecen imposibles. El conflicto es que su familia en bancarrota no podría pagarle la Universidad en New York. Ella odia más a Sacramento, pero en una plática con la Madre superiora y directora de su escuela, descubre algo fundamental: ella escribió un ensayo para las universidades donde describía cómo era Sacramento, la Monja la felicita por tal descripción y le comenta que se nota que ama su ciudad, Lady le contesta “solo pongo atención”, “eso también es amar”, concluye la Madre.

Ese es el sentido de la cinta, una fotografía de los recuerdos, de los momentos del pasado, los lugares de tu adolescencia, las personas que influyeron en tu pensar. Lady Bird va madurando y se da cuenta que Sacramento siempre estará en su vida y de una forma poética acepta que su nombre es Christine.

Greta Gerwing, la directora, creció en Sacramento, estudió en una escuela de monjas, vivió situaciones económicas precarias, y aunque ha declarado que su cinta no es del todo biográfica sí quiso darle un color cinematográfico a su pasado y al tiempo, una fotografía de lo que fue. En su debut como directora lo logra, y demuestra que con un tema que parece trillado se puede hacer poesía cinematográfica.

Quizá no sea la gran película, pero toca el tema de la adolescencia y el paso a la madurez de una manera fresca, sincera y con un sutil humor negro, la directora realiza un gran trabajo; también destaca la actuación de Saoirse Ronan, quien a sus 23 años ya ha sido nominada tres veces al Oscar, por su papel en esta cinta y en las películas Atonement y Brooklyn.

Lady Bird invita a reflexionar sobre ese tiempo donde las cosas pasaban más lentas y nuestros actos tenían permiso de ser viscerales y pasionales.

También te podría gustar...