Tadashi Endo sedujo con su espectáculo de dolor y sufrimiento

maboroshiConTadashiEndoJVL_0707b Con gran éxito, el coreógrafo y bailarín japonés Tadashi Endo estrenó en nuestro país el espectáculo de danza butoh Maboroshi, del cual ofrecerá una función más este martes 10 de abril en el Teatro de la Danza del Centro Cultural del Bosque.

A sus 70 años, este ícono del butoh llegó a México dispuesto a abrir su corazón con el público a través de su lenguaje corporal en lo que, señaló, más que una danza es una experiencia sensorial que detona en el espectador emociones y sentimientos que lo remiten a sus propias vivencias y recuerdos.

Maboroshi es una reflexión sobre lo que hay después de la muerte, en una pieza coreográfica de gran dramatismo que aborda aspectos como el tiempo, el alma, el cuerpo y el sueño.

En esta obra Endo sumerge al espectador en una experiencia orínica, teñida de los suaves y lentos movimientos característicos de la danza butoh, a ritmo de cánticos japoneses y los acordes del shamisen.

A pesar de su edad, el coreógrafo y bailarín, quien ha asegurado que bailará hasta su muerte, hizo vibrar el escenario del Teatro de la Danza con su gran maestría y hasta algunas violentas caídas que sucedían a los delicados movimientos.

Maboroshi, que en japonés puede significar alma, fantasma o atmósfera, pero que en esta pieza remite más a la idea de lo invisible, es una obra con diversas escenas.

A veces acompañadas de música de tintes orientales, a veces de sonidos estridentes, a base de percusiones o de ecos naturales como los sonidos generados por el viento, las tormentas y las aves, las diversas escenas conforman una coreografía de un gran dolor y sufrimiento, que con enorme maestría trasmite Tadashi Endo.

Ataviado con una túnica blanca de largas mangas sobre un vestuario morado, con la cara, manos y pies maquillados en tonos blancos, el bailarín japonés ejecuta la obra con delicados movimientos que de repente se tornan en abruptos, en medio de una iluminación que le imprime dramatismo.

Y es que lo mismo puede estar en el escenario iluminado con solo un reflector o bien remitir a un bosque sombrío. A veces la música depende del sonar de una campanilla, mientras el artista atraviesa el escenario con una flor marchita en un lento caminar sobre las típicas sandalias de madera japonesas y juega con las sombras.

Sobre Maboroshi, que remite a la idea de lo invisible, el creador japonés ha comentado que en la danza hay cosas invisibles como el cuerpo “pero a mí no me interesa mostrar el movimiento como tal sino mostrar lo invisible, como el alma misma. ¿Y cómo puedo ver eso? Muy sencillo, cuando percibo en la audiencia reacciones diversas, como llanto, ojos bien abiertos u ovaciones”.

Aunque Endo siempre ha abordado temas universales en sus piezas de danza como el amor, la muerte, la vida y la metamorfosis, que ya son constantes en sus obras, lo que cambia es la forma en que los trata en escena.

El público mexicano con gritos de “¡bravo!” y sonoros aplausos ovacionó a este gran exponente de la danza butoh que todavía ofrecerá una función más de la obra Maboroshi.

La cita es este martes 10 de abril a las 20:00 horas en el Teatro de la Danza del Centro Cultural del Bosque, ubicado en Reforma y Campo Marte, cerca de la estación Auditorio del Metro y Metrobús.

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