Bajo sospecha, dirección del Puerto de Manzanillo

Este miércoles, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo durante su conferencia matutina, que revisará el caso de la designación del capitán Héctor Mora Gómez, como director de la Asociación Portuaria Integral de Manzanillo (APIMAN), esto, luego del cuestionamiento de si permitirá que se incluyan en su gobierno personas que hayan sido señaladas por actos de corrupción. Durante las campañas, Mora Gómez fue uno de los detractores del Presidente, incluso, utilizó calificativos como “lacra, deshonesto, corrupto, animal y cobarde”, los cuales están documentados en redes sociales.

Por tal motivo, llaman la atención las declaraciones que algunos actores políticos de Morena, realizaron en torno al nombramiento del director de la APIMAN, como es el caso de la Presidenta municipal de Manzanillo, Griselda Martínez Martínez, y de la Senadora por Colima, Griselda Valencia de la Mora, quienes externaron su inconformidad ante tal situación. También han solicitado una rectificación del cargo porque el capitán Héctor Mora no acredita compromiso con el proyecto de nación de MORENA.

De acuerdo con las palabras del Presidente, el hecho de que el capitán Mora no concuerde con su proyecto de nación, no es impedimento para que dirija la APIMAN, mientras se trate de una persona honesta, “no debemos de apostar a un gobierno faccioso, una cosa es partido y otra cosa es gobierno”, dijo.

La semana pasada fueron designados los puestos en las Administraciones Portuarias Integrales (API) de México, destacando la dirección de la API Manzanillo, no sólo porque se trata del recinto más grande y productivo del país, sino porque, anteriormente, Héctor Mora ya había ocupado el mismo cargo durante los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón, periodos en los que acumuló varias denuncias por actos de corrupción, de las cuales hay constancia en la extinta Procuraduría General de la República y en la Secretaría de la Función Pública (SFP).

La primera denuncia, fue en 2005, durante el sexenio del entonces presidente de México, Vicente Fox, cuando la APIMAN adquirió 69 hectáreas a ejidatarios de Jalipa, Manzanillo, a un precio de 160 pesos por metro cuadrado y solo les pagó 110 pesos, lo que se traduce en un desvío de 52 millones de pesos, mediante un mecanismo debidamente consignado en la denuncia presentada ante la PGR.

La segunda denuncia fue en 2006, en plena campaña del entonces candidato presidencial Felipe Calderón. En ese momento, la APIMAN redujo sin justificación alguna, la contraprestación pactada por la cesión parcial de derechos del Muelle 10, y de los Patios 10 y 11 del puerto de Manzanillo, significando esto un quebranto de 20 millones de pesos, tal como se consigna en la denuncia CI/258/04, presentada ante la SFP. Veremos qué acciones llevará a cabo el presidente para dar solución a este conflicto.

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