Soy paciente, buscar ser escuchado

Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), revelan que 1 de cada 10 pacientes sufre algún daño al recibir atención médica. Se estima que 40% de las jeringas y agujas son reutilizadas, no esterilizadas.

Con base en los días de estancia promedio por enfermedad, se estima que se pierden más de 78 mil 110 millones de pesos al año por ausentismo laboral.

En México, existen 172 municipios donde una de cada cuatro personas o más no tienen acceso a los servicios de salud.

Ante ello, la sociedad civil ya se está organizando, pues profesionales de la salud, activistas, investigadores y comunicólogos han conformado una causa denominada Soy Paciente, cuyo objetivo es hacer respetar los derechos de los pacientes y que reciban atención médica efectiva y segura, sin importar su nivel socioeconómico, afiliación o condición social.

El problema del sector salud se centra en el desabasto de medicamentos, el poco personal en hospitales y clínicas, los 326 hospitales y unidades médicas que quedaron inconclusos al término de la pasada administración.

Son 82 millones de mexicanos los que están afiliados al IMSS, 13 millones al ISSSTE y 16 millones más que no cuentan con protección alguna para atender sus enfermedades, las cuales deben costear con dinero de su propio bolsillo.

Tan solo para cubrir los gastos médicos de un paciente con diabetes se requieren 131 mil pesos al año; para hipertensión, 76 mil pesos y para cáncer de mama 245 mil pesos, considerando que el ingreso promedio anual de una familia mexicana es de 127 mil pesos para cubrir todos sus gastos, las coloca en riesgo de caer en la pobreza.

Soy Paciente busca la inclusión de los pacientes hacia un sistema de salud confiable, regulado y eficiente, que proporcione atención médica adecuada, oportuna e igualitaria.

El sistema privado de salud contribuye con 2.3% del PIB nacional –la mitad de la contribución del sector salud en general y aporta 15 millones de días por año, al sustituirse consultas públicas de larga espera por privadas.

Los principales gastos que realizan los hogares mexicanos en la atención de su salud son: medicamentos con receta (26.5%); consultas médicas privadas (16.3%); a honorarios por servicios profesionales relacionados con la hospitalización (14.1%) y a hospitalización (13.6%.)

En 2014, hasta 38.3% de los asegurados al IMSS perdieron su afiliación y el derecho de acceso a los servicios de salud. Los asegurados más vulnerables están expuestos a la pérdida de afiliación, afectando a 41% de quienes perciben tres salarios mínimos o menos. La rotación laboral en los adultos es crítica ya que a mayor edad, encaran mayores necesidades de salud.

Los asegurados que ya padecen enfermedades crónicas se ven particularmente afectados por la rotación laboral. El 22% de los pacientes con diagnóstico de diabetes en la CDMX pierden la afiliación y el derecho de atención en un año.

La rotación laboral afecta a 1.2 millones de los 3.8 millones de pacientes con diabetes afiliados al IMSS, quienes al menos por un tiempo se ven obligados a enfocarse en la procuración de sus medicamentos.

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