¿Eres de los que soñaba con ser bombero?

Descender por un tubo, tras recibir una llamada de emergencia, es una parte del encanto y la adrenalina que caracteriza a la profesión de bombero. Esta figura del firefighter representa muchas facetas: desde el sueño de un niño, hasta el icónico personaje en las fiestas para mujeres.

Pero lo cierto es que ser bombero es mucho más que eso. Históricamente se les denomina así porque extraían el agua de los pozos o ríos con una bomba hidráulica para apagar los incendios.

Ser bombero requiere de un entrenamiento constante, de disciplina y de mucha convicción para extinguir llamas, sin que merme su pasión en la lucha contra el fuego. Es por eso que, a manera de homenaje, se instauró el Día del Bombero en diferentes partes del mundo y en distintas fechas. En México, es el 22 de agosto.

La historia de este festejo en el país se remonta a 1873, año en que fue creado el primer Cuerpo de Bomberos de México en el puerto de Veracruz y, como dato curioso, en 1951 se les otorgó el carácter heroico, por decreto presidencial. Hoy, a 146 años de su creación, los bomberos son cada vez más versátiles e importantes por su labor.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi, en México hay 21 mil 649 personas ejerciendo la profesión de bombero, con una edad promedio de 42 años y trabajando alrededor de 57 horas a la semana.

Dentro de su arsenal no sólo está el camión y la manguera. Las herramientas que utilizan han evolucionado con el paso del tiempo, hasta niveles que hace cien años hubieran parecido una total locura.

Al inicio, las labores se hacían pasando de mano en mano, y en una línea, baldes o cubetas con agua para arrojar a las llamas. Después se crearon bombas de mano lo que, a pesar de representar un gran avance, significaba un esfuerzo mayor para organizar las brigadas, apoyadas por caballos.

Estas duplas permanecieron hasta principios del siglo XX cuando entraron en escena bombas con motores de petróleo y diesel, que poco a poco revolucionaron para convertirse en los camiones representativos de la actualidad.

Con el paso del tiempo se fue ampliando la comprensión de cómo se generaba un incendio y cuáles eran los elementos para apagarlo como implementar tierra; y es así que llegamos a la era tecnológica.

“Dicha era ha funcionado para revolucionar todos los aspectos del hogar y las diferentes industrias; con ello fue necesario diferenciar los tipos de incendio, de acuerdo con sus generadores y, para simplificarlos, se agruparon en cinco clases A, B, C, D y K”, comenta Luis Gerardo González, CEO de Fire Service Plus México (FSPM).

La clase A se refiere a los incendios generados por madera, papel, algodón, paja, carbón, neumáticos, plástico y maleza. Los de clase B a los de gasolina, diesel, metanol, alcohol y solventes. La clase C incluye a las llamas ocasionadas por sistemas o equipos eléctricos energizados. La clase D a los metales inflamables (sodio, magnesio, potasio). Y la clase K a los de aceite comestible animal, vegetal y demás grasas ocupadas para cocinar.

De esta forma los extintores destacaron como los primeros grandes avances, siendo los rellenos de Polvo Químico Seco, mejor conocido como PQS, los más comunes, empleados con múltiples usos, al combatir efectivamente el fuego tipo A, B y C, pues lo aísla químicamente, evita la reacción en cadena y no conduce electricidad hacia el usuario.

Sin embargo, como puede notarse el PQS no es capaz de combatir todos los incendios, por ello desde hace unos años surgieron accesorios y aparatos que, específicamente en el combate de incendios, permiten incluso la exención de personas al funcionar de manera independiente o bien a control remoto.

FSPM ha dedicado más de 30 años en investigación y desarrollo para generar productos avanzados contra incendios, enfocados en salvaguardar vidas y proteger el medio ambiente, redefiniendo los estándares de la industria. Algunos ejemplos que destacan son: un doble agente extintor ecológico, diseñado para combatir toda clase de fuegos en industrias, bosques, casas, entre otros. Sistemas de cañón automático para industrias, bodegas, almacenes, tiendas departamentales y autoservicios, oficinas, viviendas, etc.

Una Esfera Automática Rociadora que capta temperaturas de 68 °C. Los primeros adornos ecológicos capaces de reconocer puntos de ignición y apagarlos, sin la necesidad de intervención humana, así como vehículos automatizados para minas y espacios reducidos.

“Nos encontramos en un momento en el que la tecnología ecológica está revolucionando la industria contra incendios. En la actualidad sólo 2 de cada 10 mexicanos saben usar un matafuego, sin embargo, la tendencia apunta a que tanto la labor de los bomberos como las personas que no son parte de esta profesión estén más seguras con equipos diseñados para ellos”, agrega Fabián de Alba, Vicepresidente Ejecutivo de FSPM.

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