Tarantino y su fábula hollywoodense

El director, productor, guionista y actor, Quentin Tarantino, vuelve a las pantallas grandes en México, con su cacareada novena película, “Había una vez en Hollywood”, un sublime ejercicio de violencia y metaficción, con el que el nativo de Tennessee se supera una vez más. En el elenco sobresalen las súper-estrellas, Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Margot Robbie, Al Pacino, Kurt Russell y Dakota Fanning (ahora dejó descansar a su favorito, Samuel L. Jackson), explorando la década de los sesenta, con todo su bagaje contracultural y aquel asesino serial de nombre Charles Manson.

Así, Tarantino recurre a dos personajes ficticios, el actor, “Rick Dalton” (DiCaprio), y su doble, “Cliff Booth” (Pitt), en su andar por el Hollywood de 1969, época en la que “Dalton” sufre lo que muchas estrellas, quedar relegado a papeles segundones conforme envejece, desplomando su carrera hasta caer en la TV. Por su parte, el bonachón, “Booth”, experimentará una serie de situaciones que lo pondrán cara a cara con la secta de “Manson” (Damon Herriman), mientras que la guapísima, Robbie, interpreta a “Sharon Tate”, actriz que sí existió en la vida real, pero lamentablemente fue asesinada por los integrantes del culto criminal mencionado.

La premisa de esta fábula es simple: ¿cómo hubieran afectado “Dalton” y “Booth”, de haber existido, en las vidas de celebridades auténticas del periodo, como Bruce Lee, Roman Polanski, Steve McQueen y la propia Tate? Tarantino logra cuajar todas las piezas de esta rocambolesca trama, en la que los diálogos no son tan largos pero la violencia es explícita, como siempre, encontrando el lado chusco a tanta agresión.

Igualmente, el realizador explora lo que hay detrás del glamour hollywoodense, dándose situaciones de envidias, celos, excesos, obsesiones, extravagancias y una serie de pecadillos con los que las celebridades co-existen, en aras de soportar la presión pública que prácticamente vigila hasta lo que comen. Si bien no son las mejores actuaciones de Pitt, DiCaprio y Robbie, ni es la mejor cinta de Tarantino, “Había una vez en Hollywood”, consigue enamorar a los incondicionales de Quentin y a sus nuevos fans.

Según el propio Tarantino, este filme representa su penúltima producción antes de retirarse, declaración que nadie cree, máxime que “Había una vez en Hollywood” ya lleva recaudados más de 100 millones de dólares, convirtiéndose en su película más taquillera. En diversas ocasiones, Tarantino ha dejado entrever cuál sería su décimo proyecto, que va de un alocado western, “Django vs. Zorro”, una secuela de la saga de ciencia ficción, “Star Trek”, la tercera parte de “Kill Bill” o una historia de terror. En mi opinión, seguramente, acabará filmando todo.

Quiénes sí merecen un jalón de orejas, son los representantes de Sony Pictures México, que, una vez más, estrenan tarde un filme “tarantinesco”. Debutó en Estados Unidos a principios de este mes y apenas llega a nuestro país, dando mucho tiempo a los amigos piratas para trepar en internet o vender el DVD (con muy mala calidad), y como bien dicen, “hacer su agosto”.

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