Una despedida (para Australia)

Por Camila La Mont Martínez

Vibran ardientes las aguas del sur
arde tu casa, con ella ardes tú
Muere ardiendo la vida que sufre
crecen las llamas del fuego que ruge

Me despido, me despido, pero yo nunca olvido
el dolor en el alma siempre cargo conmigo
y el llanto salado pues ya ni te digo

Vibran ardientes las tierras de abajo
hacia el fin del mundo tomé un atajo
la muerte que gobierna y dicta sin más
yo quiero esconderme y echarme pa’ ‘tras

y se viene, se viene el fin
ya vienen los adioses, ya vienen por mi
que ya viene, ya viene el fuego
se viene el dolor y el desasosiego

Me despido, me despido, pero yo nunca olvido
el dolor en el alma siempre cargo conmigo
dolor que siembro y crece fuerte
dolor que palpa y reconoce a la muerte

Me despido, me despido, pero yo nunca olvido
el fuego mortal, el que quema a mi amigo
y si no lo quieres ver, yo solo te digo
que si yo ardo, tu ardes conmigo.

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