Senos libres y firmes: Sigo temblando un poco, seguro es el café

Por Sofía Martínez

Comía en un restaurante de la Roma, mientras pensaba en todos mis pendientes: “que si el súper, que si los pagos, que si mis hijos, que si los castings, que si la entrevista”. ¡Qué raro! Yo en varios mundos paralelos, conste que hago yoga para poder habitar el aquí y el ahora. De pronto, una mujer se me acercó, vestía una playera de tirantes, con tal escote que traía, literal, los senos de fuera.

La miré de reojo. “¿Me compras un chocolate por 2 pesos?”, me preguntó, mientras me mostraba un topper vacío; le respondí que “no”. Muy molesta me cuestionó: “¿No tienes dos pesos para mí? “No”, le reiteré. De ahí se soltó, se mostró, se dejó conocer: “yo ando como quiera en la calle /)++&[email protected]… Hija de tu ?!&$#@… Vete a la ???&$#@&_#@…” (esa grosería del órgano sexual masculino, que si mi santa madre escucha, se muere y que, hoy, muchos chavos la usan como si fuera un hola).

Alcancé a decirle que yo no le había dicho nada de su forma de vestir. Para ese momento todo me temblaba, creí que me iba a golpear… Se acercó uno de los meseros y la interfecta huyó. Me pidieron mil disculpas: “es que la dejamos entrar porqué también nos insultó, como es mujer, no queremos líos… Le invito un café para resarcir el daño”.

Seguí comiendo, asustada, de pronto, veo que en el lugar de los hechos había un policía, no sé si del restaurante o de la delegación, pero, él, como Jaimito El Cartero, evitó la fatiga, jamás se inmutó.

Me logré calmar, comí rico, filosofé y concluí: “Ya sé de dónde sacaron la canción esa que dice Johnny la gente está muy loca…, y pese a que mi agresora andaba con los pechos al aire, no le colgaban.

#HoyCasiMeGolpean #LadySenos

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